“Trata a las personas como si fueran lo que deberían ser, y ayúdalas a convertirse en lo que son capaces de ser.” Goethe

jueves, 16 de abril de 2009

El hombre sin paraguas



Hay a quien le gusta mojarse con la lluvia. Desoyendo los graves perjuicios que puede causar para la salud el agua en la piel.
Hay un hombre que no usa paraguas porque la lluvia le recuerda al norte, donde pasaba largas temporadas en el verano; cuando usaba pantaloncitos cortos y la risa ocupaba la mayor parte del día.
La lluvia forjó su carácter, cuando de pequeño le castigaban sin salir a la calle por volver empapado a casa. Por olvidar el paraguas en el prado, usándolo como poste de portería junto a los de los otros críos, mientras cuidaban que las vacas no saltasen al huerto del vecino para comer las berzas, lechugas o el maíz.
De pequeño se bañaba desnudo en desiertas playas de fina arena dorada, mientras la lluvia dulce se mezclaba con la sal del mar. Aprendió a nadar sin guardar la ropa; que muchas veces la lluvia se confunde con lágrimas.

Hubo días de granizo, en los que la lluvia mostraba su lado más cruel; cuando golpea al corazón dejando cicatrices de frío y soledad. Otros en cambio, mostraba toda su ternura en los finos copos de nieve que acariciaban su carita mientras le contaba un cuento y se dormía.

El hombre sin paraguas escribe poesía los días grises, cuando se cruza en el metro con la chica rubia de todos los días, guiada por un perro hasta la oficina; donde sus manos son sus ojos.
Se da cuenta que hay ciegos sin bastón que caminan por el mundo tropezando con los sentimientos perdidos en la niñez. Y quizás un día se presente a la chica rubia y le deje en un bolsillo un trocito de su alma en un papel escrito.

El hombre que se moja con la lluvia, tampoco entiende a la persona que quiere cobijarle bajo su paraguas, por muy grande que sea; porque él dejó de llevar paraguas para sentir la libertad bajo la lluvia. Para que cada beso en los labios sea de gotas dulces y claras.

El hombre que camina solo, mojado su cuerpo por la lluvia, se siente bien; sabe que el agua de lluvia no puede oxidar su corazón.

Santa 16-04-2009

5 comentarios:

Unknown dijo...

ya, si yo lo entiendo (por cierto esto de estar leyendo un blog y picar el enlace y acabar leyendo este es un lío...)

K@ri.- dijo...

que lindoo, que sensaciones... me encanta leerte, creo que ya te lo dije varias veces y no me canso!
muchos besos y me quedo con la imagen de el presentandose frente a la rubia y dejandole el trocito de su alma en un papel escrito!
dulce!
besos

Santa dijo...

tu: yo no entiendo lo que entiendes...?

K@ri: muuuuy amable como siempre...

Supongo que tendrá alguien que le pueda leer...

Beso dulce de flor

Rafa dijo...

Es curioso, tú piensas que estás desnudo bajo la lluvia y, sin embargo, alguien busca el refugio de tu gran paraguas para protegerse. Siempre hay dos puntos de vista.
Un abrazo

Dejame que te cuente dijo...

vvarias veces en mi blog e manifestado que me encanta que la lluvia me empape...
te recomiendo el primer minuto de la pelicula "Mi vida sin mi"...
o tambien un beso "mojado" de la pelicula MAtch point....
tu blog me encanta.....las frases que muestras em dejan sin aliento...hoy em llevo unas cuantas...y me las lelvo para guardarlas en el alma..
te felicito amigo....
saludos...


Mahatma Gandhi 1869-1948. Político y pensador indio

Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.

Carpe Diem