Se presentó con un enorme estuche rígido de guitarra a la espalda en un ensayo de teatro como futuro actor. Aparentaba treinta y tres años era muy reservado, de pelo moreno, tez clara, sus afilados ojos negros traspasaban el alma.
Al final del ensayo se presentó como Gabriel. Le tendí la mano, la suya estaba fría como el hielo. Nos despedimos eran más de las diez y veinte de la noche.
- ¿Hacia donde vas? Vivo al otro lado del parque- Me preguntó.
- Yo también, ¿A qué te dedicas? – Le contesté.
- Es un trabajo aburrido… Es un trabajo relacionado con las almas-
- Joer…! Otro mormón, o evangélico… la pinta la tenía.- Pensé. Le lancé una una mirada desafiante.
- Ya sé que no crees en nada que no haya nacido de la Tierra – Me contestó.
- No creo en nada… ¿Pero tú cómo sabes lo que pienso o dejo de pensar?- Me estaba mosqueando con sus dotes adivinatorias…
- Soy un Ángel exterminador – Lo soltó como quien te dice que su trabajo es sexador de pollos.
Me reí, gran error…
- Y yo Papá Noel, no te jode! Oye tú de qué vas? Te estás haciendo el gracioso?-
- Está bien te lo demostraré, tú lo has querido-
Me miró con sus ojos gélidos; al instante noté cómo un frío intenso circulaba por mi interior congelando la sangre. Apenas me dio tiempo a gritar: - ¡Basta, te creo!-
Caí al suelo sin fuerza en mis piernas… -Lo peor viene ahora, cuando la sangre vuelva a circular- dijo el muy desgraciado.
¡Dios qué dolor…! Era volver a la vida estando a punto de ser cadáver… Sentí dolor en todos los órganos de mi cuerpo; sentí el corazón luchando por bombear la sangre cuajada. Las articulaciones como bisagras oxidadas que intentan realizar el movimiento sin sangre que las lubrique… La carne dormida, acorchada que volvía a su color rosado a circular la sangre, a sentir.
-Vale eres un Ángel exterminador, ¿Y ahora qué?-
- Ahora tengo que encontrar a siete justos…- Dijo mientras su aliento se volvía humo a la luz de la farola del parque.
- Eso es fácil - dije, sin pensar… Su sonrisa burlona me asustó.
- Si me ayudas a encontrar a un justo te perdono la vida – Dijo mientras miraba las luces de la ciudad desde lo alto de la montaña.
(continuará… mientras encuentre a un justo)
Al final del ensayo se presentó como Gabriel. Le tendí la mano, la suya estaba fría como el hielo. Nos despedimos eran más de las diez y veinte de la noche.
- ¿Hacia donde vas? Vivo al otro lado del parque- Me preguntó.
- Yo también, ¿A qué te dedicas? – Le contesté.
- Es un trabajo aburrido… Es un trabajo relacionado con las almas-
- Joer…! Otro mormón, o evangélico… la pinta la tenía.- Pensé. Le lancé una una mirada desafiante.
- Ya sé que no crees en nada que no haya nacido de la Tierra – Me contestó.
- No creo en nada… ¿Pero tú cómo sabes lo que pienso o dejo de pensar?- Me estaba mosqueando con sus dotes adivinatorias…
- Soy un Ángel exterminador – Lo soltó como quien te dice que su trabajo es sexador de pollos.
Me reí, gran error…
- Y yo Papá Noel, no te jode! Oye tú de qué vas? Te estás haciendo el gracioso?-
- Está bien te lo demostraré, tú lo has querido-
Me miró con sus ojos gélidos; al instante noté cómo un frío intenso circulaba por mi interior congelando la sangre. Apenas me dio tiempo a gritar: - ¡Basta, te creo!-
Caí al suelo sin fuerza en mis piernas… -Lo peor viene ahora, cuando la sangre vuelva a circular- dijo el muy desgraciado.
¡Dios qué dolor…! Era volver a la vida estando a punto de ser cadáver… Sentí dolor en todos los órganos de mi cuerpo; sentí el corazón luchando por bombear la sangre cuajada. Las articulaciones como bisagras oxidadas que intentan realizar el movimiento sin sangre que las lubrique… La carne dormida, acorchada que volvía a su color rosado a circular la sangre, a sentir.
-Vale eres un Ángel exterminador, ¿Y ahora qué?-
- Ahora tengo que encontrar a siete justos…- Dijo mientras su aliento se volvía humo a la luz de la farola del parque.
- Eso es fácil - dije, sin pensar… Su sonrisa burlona me asustó.
- Si me ayudas a encontrar a un justo te perdono la vida – Dijo mientras miraba las luces de la ciudad desde lo alto de la montaña.
(continuará… mientras encuentre a un justo)

8 comentarios:
pero un justo que quepa justito? o un "justo" que es como susto pero en talaverano? :P
si buscas un justo (de los que pagan por pecadores) a mi no me mires... ni siquiera me pienses... bueno, y para qué quiere 7 justos? porque si es para jugar algo gracioso entonces si...
Yo conozco alguno que es justito, justito ero de entendederas, bueno, en realidad conozco a dos o tres. Ya solo te faltan cuatro ! Aunque si lo que quiere el angel es un tío bueno y honrado y todo eso, buf, date por exterminado.
oye que tíos buenos hay a montones, eh?
tu: Gabriel quiere 7 almas buenas tengo que averiguar por qué siete..
Valen las chicas buenas como tu(espero)...
Creo que no le mola nada el mundo en guerra que hemos desarrollado...
Rafa: Quillo céntrate coño! Que no es momento de gilipolleces...
Que esto va en serio, lo de perdonarme la vida se refería a toda la peña...
Tienes que leer la p. biblia...
tu: Otra que tal baila! Tenemos que encontrar a gente que sean buenas personas: parientes, amigos, compis...
Y que cuando los juzgue el Gabriel este, aprueben.
aaah que es el arcángel ... y que hay que ponerse serio... (Rafa, nos ha puesto firmes)
Santa, yo no valgo, en serio :P
tu: cría amigos y te dejarán con el marrón a cuestas...
PD.- Ya me reiré yo, cuando vaya el de las alas a vuestro pueblo...
deja, que el de las alas ya ha visitado mi "pueblo" demasiadas veces ultimamente, ahora que se vaya para otro sitio
tu: vivimos sin querer acordarnos de él, cuando todos tenemos cita concertada al nacer...
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