“Trata a las personas como si fueran lo que deberían ser, y ayúdalas a convertirse en lo que son capaces de ser.” Goethe

domingo, 1 de marzo de 2009

Cuando la lluvia cura las heridas




Este es mi regalo. Pintado con los dedos y lo verde con la boca(quería que fuesen besos...)
El centro a veces es una mandarina, o el sol, o el pus de una herida...


GAJOS DE MANDARINA

Las mandarinas dulces, me saben a ti.
El brillo de su piel, tu vestido de ayer.
Su tacto naranja, la imagen de tus ojos.


Desnudo con suavidad la mandarina,
desnudando la corteza con mis dedos,
hasta dejar solo gajos sabrosos,
llenos de campo, frescor y suavidad;
como el olor de tu cuerpo.


Mis dedos buscan suavemente,
donde hundirse en su piel.
Mi boca se humedece,
como antes de besarte.


Mis labios disfrutan su sabor,
recordando un beso tuyo.
Juega mi lengua al escondite,
como hacemos los dos,
y muerden mis dientes el gajo,
pensando en tu piel blanca,
tersa, de seda.


Devoro gajo a gajo toda la mandarina,
como si tu cuerpo fuera mío,
como el último suspiro tuyo de satisfacción,
al paso de mi lengua por el centro de tu ser.


Una mandarina llena de placer,
con versos naranjas,
como los frutos de tu voz.


Santa 04-02-2009

2 comentarios:

DEVA dijo...

Antes de leerte ya vi los besos,besos diseminados entre copos de nieve con una mano alzada pintada con el color de la humanidad...todo ello hace que me sienta feliz por tenerte entre mis amigos.
Gracias por estar ahí,tan cerca

Besos y mas besos

Santa dijo...

Gracias Deva; me dan mucha fuerza tus palabras...

No había pensado en copos... pero me gustan más que la lluvia...jajaja

Besos de Felicidad que te mereces!!


Mahatma Gandhi 1869-1948. Político y pensador indio

Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.

Carpe Diem