
Buscaba un poema y apareciste tú.
Envuelta el la niebla,
en una carta dentro de un libro.
Palabras que daban vida a recuerdos,
y ellos me la quitaron de golpe.
Escribí versos en el aire,
asfixiado sin aire en la noche,
estaban muertos,
y las lágrimas eran copos
de nieve fría.
La luna me transforma,
en las noches de insomnio
cuando no soy nada,
y ella está llena.
Vago como un lobo solitario, herido,
que pisa los despojos,
de sus poemas de sangre,
y de cicatrices apenas cerradas.
No siento dolor ni pena,
al mirarte a los ojos,
al escuchar tus palabras.
Ya no importa nada,
los besos de ayer, tu sonrisa… rota,
mi piel… quemada, tu voz… en silencio.
Envuelta el la niebla,
en una carta dentro de un libro.
Palabras que daban vida a recuerdos,
y ellos me la quitaron de golpe.
Escribí versos en el aire,
asfixiado sin aire en la noche,
estaban muertos,
y las lágrimas eran copos
de nieve fría.
La luna me transforma,
en las noches de insomnio
cuando no soy nada,
y ella está llena.
Vago como un lobo solitario, herido,
que pisa los despojos,
de sus poemas de sangre,
y de cicatrices apenas cerradas.
No siento dolor ni pena,
al mirarte a los ojos,
al escuchar tus palabras.
Ya no importa nada,
los besos de ayer, tu sonrisa… rota,
mi piel… quemada, tu voz… en silencio.
Porque no soy el mismo,
porque deambulo…sin alma.
11-03-09 Santa 451
11-03-09 Santa 451

3 comentarios:
No hay nada peor que los recuerdos cuando las heridas no están cicatrizadas.
Después casi nunca vuelves a ser el mismo...
Un abrazo y un beso de esperanza
deva: te respondo 15 días después... y te puedo asegurar que el tiempo cura.
He cauterizado las heridas sin compasión... Ha dolido, pero ya vuelvo a correr (en el más amplio sentido que se le dé)...
Gracias por tu empujón y tus besos
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